Skip to main content

Logística de productos frágiles: cómo proteger la mercancía durante el almacenamiento y la manipulación

Gestionar productos frágiles dentro de un almacén requiere una forma de trabajar diferente a la de otros tipos de mercancía. El vidrio, los componentes delicados, los productos de iluminación, los artículos decorativos, la electrónica o determinadas piezas industriales pueden sufrir daños si durante la operativa no se tienen en cuenta sus características específicas. En estos casos, es necesario analizar cómo llega la mercancía, qué tipo de embalaje utiliza, cómo debe manipularse y qué recorridos seguirá dentro del almacén hasta el momento de la expedición. Una operativa bien definida permite reducir movimientos innecesarios y limitar los puntos en los que puede producirse una incidencia.

El almacenamiento de productos frágiles empieza por conocer la mercancía

Antes de definir cualquier operativa logística, es esencial conocer las características del producto y sus necesidades de manipulación. No es lo mismo gestionar una mercancía fácilmente apilable que trabajar con productos que deben mantenerse en una posición determinada, presentan puntos especialmente sensibles o requieren una manipulación más cuidadosa durante los movimientos.

También es necesario valorar aspectos como el volumen y el peso de las referencias, la rotación prevista y la frecuencia de manipulación, ya que todos estos factores condicionan la forma de organizar el almacenamiento y la operativa logística.

En Nordlogway, este análisis forma parte del planteamiento inicial de cada operativa. Conocer el producto y la realidad del cliente permite definir procesos de almacenamiento y manipulación adaptados, especialmente cuando se trabaja con mercancías que requieren un control más cuidadoso.

Reducir incidencias también significa proteger el servicio al cliente

Cuando un producto llega dañado a su destino, el impacto de la incidencia va mucho más allá del valor de la mercancía. Puede implicar una devolución, una nueva preparación del pedido, una segunda expedición y más tiempo dedicado a la gestión administrativa.

Además, puede afectar directamente a la experiencia del cliente final. Por ello, las empresas que trabajan con productos frágiles necesitan una operativa logística capaz de mantener el control durante todo el proceso.

El almacenamiento, la manipulación y la preparación de pedidos forman parte del servicio que la marca acaba ofreciendo a su cliente, aunque muchos de estos procesos se desarrollen lejos del punto de venta.

Nordlogway trabaja con operativas logísticas adaptadas a las características de cada mercancía. En proyectos que implican productos frágiles o delicados, el objetivo es definir procesos que faciliten una manipulación adecuada, reduzcan el riesgo de incidencias y mantengan la fiabilidad de la operativa.

La gestión de productos frágiles requiere espacio, pero, sobre todo, necesita conocimiento del producto, organización y capacidad para adaptar los procesos logísticos a cada realidad.